Creer o no creer…

Noviembre 22, 2009 | 13 Comments

El verbo “creer” nos está invadiendo.
Lo hemos visto en pancartas de partidos políticos y en vallas publicitarias.
El nuevo dúo dinámico, “Azúcar y Canela”, es decir el doctor Eduardo Suger y el joven aspirante a la alcaldía, Roberto González, han bautizado “Creo” a su nuevo partido, y para que no quede tan lírico el título, le han puesto los colores de la selección alemana de fútbol.
Las numerosas vallas del candidato de Viva, Harold Caballeros, también invitan desde lo alto y en azul cielo: “Si creemos podemos cambiar”.
Y esta última semana, alguien más ha colocado unos enormes avisos con estrellas doradas, probablemente un mensaje navideño, afirmando: “Quiero creer”.
Ante semejante inversión alrededor de la misma idea, resulta obvio que los estrategas de mercadeo consideran que este evocador verbo del segundo grupo tiene lo que se necesita para empujar resultados.
Supongo que las autoridades religiosas –desde el Vaticano hasta la Meca, pasando por las bullentes iglesias neopentecostales— podrán darle la razón.
La necesidad de “creer” del ser humano es profunda y constituye un motor poderosísimo para la acción.
Se han escrito libros al respecto. Las personas queremos “creer”: queremos refugiarnos en la certeza de que el mundo tiene sentido, queremos confiar en un orden o una autoridad superior, queremos que nos digan qué hacer y cómo encontrar esperanza.
Sabemos que por mucho que haya avanzado la tecnología, sofisticando nuestro entorno, las personas seguimos naciendo desnudas e indefensas. Somos una molécula de polvo en el Universo, pero no nos conformamos con ello. Aspiramos a la trascendencia y por eso necesitamos creer.
El impulso puede sublimarse y encontrar canales correctos. Pero también existe el peligro de que ese anhelo tan fuerte nos empuje a creer en cualquier cosa. Está visto que hay gente dispuesta a apuntarse en sectas disparatadas que obligan a sus fieles a tomar fresquitop con veneno o que prometen sacarlos en naves espaciales cuando empiecen los truenos del Apocalipsis.
Por ventura hay gente razonable que no se va de boca y exige fundamentos para creer. Este escepticismo no sólo es patrimonio de los devotos de la ciencia y racionalismo. “Bienaventurados los que creen sin haber visto”, dijo Jesús, pero hasta uno de sus amigos más cercanos quiso meterle los dedos en las llagas antes de decir amén.
Si uno de los apóstoles dudó antes de reconocer la autoridad divina, pues con sobrada razón muchos guatemaltecos escuchan con suspicacia el mensaje de los políticos. Nos han decepcionado demasiadas veces como para decir sí a la primera.
La carga de la prueba la tienen ellos, así como la tarea de demostrar que son dignos de nuestra confianza. Y nadie debería tener más ganas de verlos salir airosos de la prueba que nosotros. Sin partidos políticos serios no hay democracia, no puede haberla.
Si queremos seguir teniendo el privilegio de elegir a nuestros gobernantes y de cambiarlos si así lo creemos necesario –en vez de aguantar a un autócrata por décadas como ha sucedido en la mayor parte de nuestra historia– entonces debemos encontrar la forma de generar mejores partidos políticos desde el seno de esta sociedad.
Si no encontramos la forma de generarlos, si la gente honesta no participa en ellos, Guatemala es inviable para hacer negocios decentes, para vivir, para tener hijos y familias aquí.
Puede que la tarea empiece con fe, con ganas de cambiar, con confianza en los otros y en nosotros. Pero requiere de algo mucho más difícil de lograr: requiere de conocimiento político, de habilidad, de una dosis titánica de voluntad para servir al país y sobre todo, de la convicción para hacer las cosas bien, incluso a costa de la propia vida.
También se necesitan otros ingredientes extraordinarios: dinero limpio, financistas que no quieran ser los dueños del presupuesto, y una estructura legal que apuntale la representación y no convierta la lealtad al “dueño” del partido en complicidad.
¿Podemos creer? Quizá esa no sea la pregunta correcta. Quizá lo que tenemos que preguntarnos es qué tenemos que hacer cada uno para que sea posible creer.

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Comments

13 Comments so far

  1. Engler Garcia on Noviembre 22, 2009 1:22 pm

    Los problemas de este país son estructurales y ciertamente se necesita de la participación política para aspirar a hacer cambios desde la formalidad de las instituciones, pero evidentemente hay muchísimas más cosas que pasan por temas culturales, pensamientos críticos, auto críticos, y esos temas que son mas “aéreos” por llamarlos de alguna manera pero vitales para darle nuevos alientos a una sociedad enferma de encierro y miedos.

    Creer como dogma o como hipótesis. Lo que si es cierto es que necesitamos involucrarnos más pero la participación democrática es mucho más amplia que afiliarse y financiar campañas y finalmente votar.

  2. Hector Garcia on Noviembre 22, 2009 5:02 pm

    EstimadaDina:
    Muchas gracias por enviar nuevamente su sitio de internet. Hacia dias que leia sus articulos en ElPeriodico, pero es muy dificil lograr que los comentarios los autoricen. Asi, para mi es mejor leer directamente sus articulos en la internet que en la publicacion de ElPeriodico.com.gt

    Su articulo de hoy viene e reaforzar la imagen que los guatemaltecos tebnenmos de nuestros politico,

  3. Hector Garcia on Noviembre 22, 2009 5:29 pm

    EstimadaDina:

    Su articulo de hoy viene e reforzar la imagen que los guatemaltecos tenenmos de nuestros politicos. Ellos lo que buscan es protagonismo y la oportunidad de gobernar para saquear las arcas nacionales. Recordemos a Portillo, Serrano Elias y otros.

    Ahora, emulando a Obama, “Change We Can Believe In” y sus discursos “Yes, We can” aludiendo al cambio, pidiendo creer en sus ponencias en comparacion con Bush, McCain y otros. Nuestros politicos, confian que usando el verbo “Creer” en ellos, van a engatusar a los millones de ilusos que confian en sus promesas.

    No nos dejemos engañar, pidamosles cuentas claras, historia de sus actuaciones, fuentes de financiamiento, planes de trabajo claros y congruentes con nuestra realidad, honestidad y transparencia, equipo de colaboradores, etc. Confiar en que debemos “Creer” en ellos, en sus promesas, en el cambio solo porque se poponen como una alternativa a Mano Dura, la Doña, a Baldizon, a Suger, a Giamattei, a ellos mismos, etc. no es garantia de que van a cumplir o que tienen la capacidad para sacar al pais de la situacion de CRISIS en que se encuentra. Nuestros politicos decepcionan, pues todos van a lo mismo, a robar!! a burlarse del pueblo, a lograr una vida que nunca soñaron, a viajar a cuerpo de rey, a empavonarse en sus vehiculos blindados rodeados de pistoleros, mientras el pueblo se muere de hambre, de pobreza, de falta de esperanza, de falta de salud, de educacion, de oportunidades de empleo, de temor por la violencia, las maras, el crimen organizado, el narcotrafico, etc.

  4. Sergio Gonzalez on Noviembre 23, 2009 9:08 am

    Hola Dina mucho gusto, y fue mas gustoso cuando me encontro con el web de http://www.canalantigua.com y que usted trabaja para el noticiero, !que interesante!
    Pero……. puedo CREER que usted trabaja ahi????? (broma)
    Dina,estamos tan desesperados que en este momento facilmente nos ENGATUZAN.
    Lo que falta ahora es que alguien aparesca diciendo que: NOS VA A DAR UN PAN DEL TAMANO DE NUESTRA HAMBRE. Creo que al final del camino en el momento de elegir nuestro GALANTE PRESIDENTE, no nos queda otra que escojer entre lo peor y LO MENOS PEOR.
    Yo ya no creo en nadie, ni en alguien que levante la biblia o tenga una mega iglesia. Creo en Dios como mi padre y en Jesus como su unico hijo que murio por nuestro pecados, EN EL SI CREO y con los ojos cerrados, NUNCA me ha hecho nada malo, y nunca me ha fallado.
    Bendiciones Dina, y a seguir hechando punta como siempre, y como dice un sobrino mio aya en xela TIO USTED ES CHISPUDO, creo que los Chapines todos somos CHISPUDOS
    hasta la proxima

  5. Javier Orellana on Noviembre 23, 2009 3:18 pm

    Creer o no creer, este es el dilema???? en que creemos??? En Dios, En Jesus, En Mahoma u otros que estan a un nivel de intachables; pero solo en ellos creemos, pues no… creemos tambien en nuestros familiares como los abuelos, tios, padres, hermanos; o tambien nuestros maestros, compañeros, vecinos y hasta algunos jefes. Si tambien creemos en personas como nosotros, no solo en lo que catalogamos perfecto, pero por que??? por que los llegamos a conocer, por que nos han demostrado a travez de su vida que aunque cometan errores tienen la buena fe, el anhelo y el deseo de intentar hacer algo bien. Que estoy diciendo con esto, el creer depende de la persona que se quiera dar a conocer, y no me refiero a propaganda, han salido muchos personajes buenos en la historia, en el tiempo que no existia la propaganda como hoy en dia; tienen que aceptar sus errores, no taparlos, tienen que saber manejar la humildad y sencillez para no olvidar sus raizes, de donde venimos todos, tienen que aceptar el reto con responsabilidad, voluntad y conviccion; esto nos conlleva a planes, a participacion, fiscalizacion tanto positiva como negativa. Tienen que saber manejar la honradez y la honestidad en su vida.
    En total es como cuando uno solicita un trabajo, donde coloca en su curriculum sus atributos, pero en la entrevista le preguntan o dejan entrever que explique sus salidas de las empresas anteriores, si hubo errores hay que admitirlos, por que lo sabran de uno, y si eso cuesta el trabajo, por lo menos sera honesto, aunque los meritos que tengan no los estara borrando. Creer es aceptar que cometemos errores en nuestro vida, pero aclarando que la lucha es y sera buscando ideales y principios por un bien comun.

  6. Luis on Noviembre 23, 2009 5:48 pm

    Bueno!! Se me adelanto el anterior comentario, con la parodia de ser o no ser, a creer o no creer, cambiemos la retroalimentacion a !This is the question!!, en toda esa bola de mafiosos criollos, ya nadie cree y es que ellos si creen que no somos mas que una inmensa bola de babosos (como desafortunadamente lo son muchos ante esa bola de picaros). Imaginese usted, con las necesidades para el saneamiento del lago de Atitlan y la propuesta de Trances Chusema Taracena es que hagan chinche con tres milloncejos para cada diputitere, mas descarado no puede ser este tipejo!! Con todo y los 82 milloncejos que desaparecio Meyer O creer en la supuesta investigacion del MP sobre las sobrinas de la doña (es que hasta ellas han de gozar de la proteccion de datos bajo confidencialidad), que creen que somos pendejos? O el show montado por la Contraloria, para disque ahora si se sabran los datos ultra super secretos de mi familia “ya no esta en pobreza”. En que podemos creer Dina? O en quien podemos creer? y me refiero a los humanos, pues con el debido respeto a otras opiniones, no son las creencias espirituales, las que sacaran a Guatemala de esa putrefaccion politica en la que se encuentra. Y uuuyyy!! aquellos en los que podriamos depositar el beneficio de la duda y creer en ellos, ya sabemos que no alcanzaran premio ni de reintegro en esa loteria politica. Bueno, digo no? Perdon por ese momentaneo enfoque fatalista.

  7. juan gramajo on Noviembre 23, 2009 6:43 pm

    Es muy cierto Dina a estas alturas del partido y después de tanto angaño, es muy dificil creer. Nuestro mayor problemas es que no somos sinceros y como se dice “del dicho al hecho hay mucho trecho”. Un virus casi generalizado es que casi todos los habitantes de este pequño pais tenemos dos caras, hemos aprendido a desarrolar dos, tres o más personalidades y la usamos dependiendo del momento que estamos viviendo.

  8. it on Noviembre 23, 2009 8:47 pm

    Qué artículo. Ufff, me dejó picando el cerebro. Escribí en una hoja comentarias a varias frases, pero al fin decidí solo un comentario breve. La necesidad de creer es una necesidad vital en el ser humano de tal manera que podemos creer en una piedra, una árbol, una señor barbudo que habita en el cielo. Creo que es porque no nos valoramos a nosotros mismos. No podemos creer que podamos ser capaces de regir nuestra vida, nuestro destino si quiere (no creo en eso).Como decían los existencialistas, nos da miedo la libertad. Nos da miedo poder escoger sin tener que sentirnos culpables, porque nos atrevimos nosotros mismos a escoger sin consultar. Si pudiera escoger creer, tener religión, sería budista zen.
    Las religiones, son … usted ya sabe lo demás.

  9. Félix Acevedo on Noviembre 24, 2009 12:06 am

    Hola Dina,
    Si tuviera una guitarra iría bajo tu ventana y te daría una serenata cantando:
    “Dina, me siento desnudo. Arrópame en tu imensidad de amor.”

    “Creo en tí, solo en tí. Tu eres el camino y la esperanza.” (En tonalidad de bemol).

    Cuento de mi niñez: Créeme porque es verdad lo que te voy a contar.

    Yo era un muchachito que iba a misa todos los dias. Jamás se me olvidará ese dia que entre a un baño publico a orinar o como dicen los niños “hacer pipí”.

    Me paré ahí como un macho y comence a orinar cuando entro un cura en su vestimenta de cura y se estacionó al lado mío, abrió su zíper y saco su vaina y comenco a orinar. Yo me quedé estupefacto mirando a ese cura orinando y pensé “anda la mierda, el cura está orinando. Como es posible.”

    Salí del baño volando a mí casa y con mi mamá en la cocina le grité: “¡Mami, Mami, los curas orinan!. Vi a un cura orinar! Y si los curas orinan eso indica que hacen caca también. Mami, no creo más en Dios.” Un abrazo, Dina. Félix

  10. David Samayoa on Noviembre 24, 2009 7:53 pm

    Gracias Dina, me gusta leer sus opiniones y conclusiones al tocar la politica de nuestra sufrida republica, Yo la verdad quiero creer, que me quede tiempo para verlo es la pregunta de millon, sin embargo tengo fe en que aparezca alguien en que anteponga los intereses de la patria a los personales y si es que lo vea voy a morir en paz por mis nietos y mis bisnietos.

  11. italo morales on Noviembre 24, 2009 8:26 pm

    No entiendo porque en mi comentario sobre creer, aparece que…is awaiting moderation.

  12. Félix Acevedo on Noviembre 24, 2009 10:13 pm

    Dina,
    We all seem to be in agreement that the main ingredient missing from the menu of political discourse is sincerety. But it can also be said that sincerety in our daily discourse as from person to person, between a man and a woman as between a mother and her child is equally absent. Could it be the sign of our times? Are we condemned to live in this nebula of conflicted and confused moral values?

    Fray Junípero Casabalanca has written a very good article titled, “Ni derecha ni izquerda”, y dice: “Afortunadamente, el tiempo desenmascara a los farsantes y nuestro pueblo sabe distinguir a los que le hablan con la verdad en los labios de aquellos que se quieren hacer pasar por ovejas cuando realmente son lobos terribles de la clase política que simplemente buscan aumentar aún más sus riquezas.” Bueno, Dina, mucho que pensar. Sigo con mi guitarra y una canción de esperanza. No sé si iré a misa el 25. Un abrazo, Félix

  13. Dina Fernández on Noviembre 27, 2009 7:50 pm

    Gracias por su comentario, me alegro que haya detonado una reflexión en usted. Saludos cordiales, Dina

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