Al momento de escribir estas líneas, aún no se sabe quién le disparó al periodista Luis Felipe Valenzuela, ni mucho menos por qué.
Si fue un ataque dirigido contra él, asombra la falta de pericia de los asesinos que teniéndolo a corta distancia no acertaron a matarlo, y el bajo calibre del arma utilizada.
Si fue un asalto, no se entiende por qué los delincuentes no se llevaron el auto ni los objetos de valor del periodista ni por qué, una vez logrado el cometido de robarle, le apuntaron a la cabeza y le descargaron tres balazos a traición.
Por fortuna los criminales eran idiotas o estaban drogados o fallaron a propósito: Luis Felipe está vivo y va a recuperarse. Más temprano que tarde lo escucharemos de nuevo gritar por la radio ¨¡buenos días, buenos días, buenos días!”. Ese es un milagro por el que debemos dar gracias a Dios y al diligente ángel de la guarda que tiene asignado el compañero.
Resulta, sin embargo, insólito y descorazonante que en Guatemala hayamos llegado a tal nivel de caos y barbarie, que luego de un ataque de esta naturaleza, donde se atentó alevosa y cobardemente contra la vida de una persona valiosa, todavía nos sintamos privilegiados.
Pero esa es, por ahora, nuestra realidad. Sabemos que en la mayoría de casos, incidentes como éste no acaban en la sala de recuperación del hospital sino en la capilla funeraria, así que cuando la vida se preserva, a pesar de los daños y las consecuencias de la agresión, tan sólo acertamos a dar gracias con alivio.
Yo podría escribir ahora de la rabia que sentimos al ver a un colega con la cabeza vendada y atado a un respirador. Podría hablar de la profunda tristeza que nos abatió a tantos el viernes, no sólo por Luis Felipe y las demás víctimas del día anterior, como el hermano de otro colega, muerto en un asalto, sino por el país entero que otra vez se desangra….
Pero de eso ya han hablado otros colegas con más elocuencia que yo. En vez de agregar lamentos, quiero resaltar que en medio de las tinieblas del jueves, también vimos encenderse incontables puntos de luz, como las luciérnagas en las noches negras de la costa.
Un funcionario internacional que estuvo en el hospital me decía, conmovido, que le había impresionado el sentido de unión y solidaridad que podía percibirse en el ambiente y que embargaba a todo mundo, desde el personal médico hasta los visitantes, entre amigos, familia, colegas y personajes del mundo político.
Después de la avalancha de mensajes recibidos por la radio, a Luis Felipe no le sorprenderá saber que numerosas personas que no lo conocen ni tienen relación alguna con el gremio, se han acercado a mí y a otros periodistas para preguntar por él y hacer votos por su pronta recuperación.
También vale la pena destacar el alto sentido del deber, la lealtad y el cariño sin límites con el que respondió todo el equipo de Emisoras Unidas. Un amigo abogado me comentó que se le había hecho un nudo en la garganta al escuchar el noticiero del viernes en la mañana.
La palabra amistad, el valor de un abrazo, el saber que hay otros que repudian esta violencia delirante y comparten sueños para Guatemala a pesar de lo imposibles que parecen, cobraron para muchos de nosotros un sentido diferente en estos días.
Gracias a la presencia inmediata de la Cicig, la protección de la escena del crimen y la cantidad de cámaras en el área, no me cabe duda que los responsables del ataque contra Luis Felipe enfrentarán a la justicia. Pero me duele saber que el resto de crímenes cometidos ese día, como el asesinato del hermano de William Monterroso, quedará en la impunidad.
Mientras la justicia sea la excepción y no la regla, seguiremos de rodillas ante los criminales, rogándole a Dios que nos proteja porque gobierno tras gobierno no logran hacerlo.
Es imperativo que los guatemaltecos de buena fe luchemos unidos por poner fin a esta locura, por restaurar la ley y vivir en paz. Mientras tanto, vaya un abrazo fuerte a Luis Felipe, para que celebre y aproveche esta segunda vida que le han regalado.


Comments

13 Comments so far

  1. ana leticia garcia on April 11, 2010 11:23 pm

    Querida Dina:
    Compartimos el asombo ante lo insólito de las circunstancias que rodearon este lamentable incidente, quedan muchas dudas por despejar. Lo mejor de todo es que Luis Felipe seguirá aqui por largo tiempo, para nosotros escucharlo todas las mañanas es imperativo,siempre he pensado que es un amigo que se sienta a desayunar en esta casa y nos cuenta un poquito de todo de esta Guatemala nuestra que se nos esta cayendo a pedazos y no sabemos cómo la vamos a pegar. Ahora de los !buenos días, buenos días! le decimos con mucho cariño a Luis Felipe: !Levántate, levántate, que te estamos esperando. Dios te bendiga y te proteja.

  2. Luis on April 12, 2010 4:00 am

    Que Dios proteja y bendiga por siempre a todos los buenos guatemaltecos!!

  3. Byron Titus on April 12, 2010 11:02 am

    Querida Dinita,
    Nos dolio profundamente la insolencia contra Don Luis Felipe su familia y su gremio. El dolor cruzo fronteras y desde varios sitios nos manifestamos junto a ustedes, heridos e insultados por tal agravio. A la fecha no se sabe quien, quienes ni porque fue? Pero como nos afirman, el Sr Valenzuela Carrillo esta vivo y asi nuestra esperanza y actitud contra el crimen organizado y desorganizado en Guate. Mi solidaridad con Don Luis Felipe, su querida familia, usted, su querido gremio. Sigamos levantando la voz con coraje, pero no descuidemos la espalda. Los cobardes hace rato andan sueltos. Dios bendiga!!!! Saludos del Boston que les recuerda con afecto.

  4. guillermo tejeda on April 12, 2010 12:26 pm

    Levantémonos con una sonrisa, seamos mejores en todo. Trabajemos con ahínco, no mintamos, respetemos al peatón, no nos alegremos de la desgracia ajena, no tiremos basura, estudiemos, seamos mejores seres humanos, y seremos mejores guatemaltecos. Empecemos por no gritar en nuestro hogar, y por respetar a todas las demás personas, grandes, viejas, jóvenes, pequeñas, humildes y pudientes. No seamos soberbios ni prepotentes, ni mostremos un falso orgullo, no seamos mentirosos ni machistas. Lo dice la primera estrofa de nuestro himno.
    Sólo así podemos empezar a ser mejores personas, mejores ciudadanos.
    Sólo así veremos un mejor país para los hijos y nietos. O, ¿acaso no nos importan?
    Luís Felipe: sigue luchando por la Guatemala que crees!

  5. Mariela on April 12, 2010 3:14 pm

    Totalmente de acuerdo con Guillermo… es con los pequeños detalles que se construye… Sigamos adelante!

  6. juan gramajo on April 12, 2010 4:34 pm

    Estimada Dina es muy lamentable lo que le sucedió a su colega. Para mí este nuevo hecho debe servir para despertar aun más a esa masa aun dormida, a la que le importa un comino lo que le pasa al vecino, no digamos al colectivo llamado Guatemala. Nuestro mayor problema siempre ha sido la falta de unidad, en nada nos ponemos de acuerdo y cada quien jala para su propio beneficio y le importa un comino el beneficio de los demás.

  7. Salvador del Cid on April 12, 2010 4:53 pm

    La misión de un periodista es muy peligrosa, lamentablemente en nuestra Patria; me uno repudiando estos hechos y espero que el señor Valenzuela se recupere lo mas pronto que Dios lo permita, y le ruego a nuestro señor Jesucristo que le derrame bendiciones, lo proteja e ilumine su diario caminar, por esta vida terrenal, a usted tambien Dina, saludos.

  8. Sonia Vasquez on April 12, 2010 5:10 pm

    El golpe emocional que significa que un colega sea herido de bala, imagino que es muy duro…si para nosotros, los que estamos fuera del gremio fue un shock.. Sé y tengo confianza de que el gremio periorístico, despues de este golpe va a estar aún más unido y más fuerte. Y todos los guatemaltecos de a pie, estamos con ustedes, pues como muchas personas dicen, ustedes son la voz de nosotros. Animo! Que Dios los bendiga y proteja, y para usted, Dina, un abrazo!

  9. Gladys Monterroso on April 13, 2010 2:25 am

    Estimada Dina, si es mi hermano el ejecutado, porque le pegarón un tiro en la sien, es el arquitecto JUAN FRANCISCO MOTERROSO VELASQUEZ, fué ajusticiado el 8 de abril en pamplona, le dispararon un tiro de gracia, fué a la única persona que atacarón y lo hcierón no para herirlo, para matarlo, hoy fuí al Ministerio Público, y ha tres puntos importante, 1) Fué al único que atacarón los supuestos maleantes, b) Le dieron el tiro de gracia en la sien con orificio de salida en el cerebro, yo lo verifiqué en la morgue el jueves 8, y c) No le robaron nada. Aunque no sea William que ha sido parte y sigue siendo de los Medios de Comunicación, a mi criterio ejecutarón a mi hermano, y mi compromiso es luchar por su memoria y su familia para que se haga justicia, el era arquitecto, un hombre de bien de paz, y un profesional integro, gracias a Dios William está vivo, pero si asesinarón a UN HERMANO DE LOS DOS.
    Gracias Dina

  10. Dina Fernández on April 13, 2010 7:20 pm

    Gracias Byron. Ha sido esto horrible, pero ahí seguimos. Menos mal está vivo y seguirá de pie. Pero qué feo, qué feo…Le mando un abrazo.

  11. Karin Herrera on April 13, 2010 7:26 pm

    Estimada Dina, es tan lamentable lo que ocurre en Guatemala. Gracias a Dios el Periodista Luis Felipe Valenzuela está vivo, pero otros como el hermano de la Licda. Monterroso están muerto, y así otros tantos miles de guatemaltecos. Que son las víctimas silenciosas de la incapacidad, mediocridad e improvisación de las personas que ocupano han ocupado los puestos en el Gobierno y han tenido a su cargo la seguridad de todos los guatemaltecos.

    Es una lástima que nuestros impuestos únicamente sirva para pagar la seguridad de los altos funcionarios públicos incluidas sus familias, para financiar los viajes de éstos y de sus asesores. Es más triste, cuando aparentemente lo único que nos queda es observar las mil formas que encuentran para dilapidar de mal manera un dinero (pagado a través impuestos) que muy bien y con buena voluntad política podría emplearse en darnos seguridad.

    Ojalá, pronto tengamos una nueva generación política, más honesta, que trabaje por este país, que se olvide de sus intereses particulares y que a fin de cuentas logre pensar y tomar en cuenta que es en este país, donde vivirán sus descendientes. Porque serán ellos, quienes en un futuro seguramente sufrirán las consecuencias de lo que hoy se haga mal. Porque yo quiero para mí, para mi familia y para todos los que vivimos en Guatemala un país más seguro.

    Me gustaría hacer algo más que escribir y quejarme…

    Feliz día,

    Karin Herrera

  12. Dina Fernández on April 13, 2010 7:49 pm

    Gracias Karin por sus comentarios. Hay dos formas de hacer algo: uno, tolerancia cero hacia la corrupción, transgredir la ley, aceptar injusticias e impunidad. Esto en su entorno más inmediato. Y luego, eventualmente participar de manera cívica, en organizaciones, asociaciones, iglesias, incluso partidos políticos si le da el hule…Dejar la indiferencia. Saludos.

  13. Rodolfo Mendoza on April 15, 2010 2:24 am

    Ya no habia entrado a su sitio pero me pongo al dia rapido. A Luis Felipe le conozco desde 1985, cuando estabamos ambos estudiando Ciencias de la Comunicacion en la URL y nos dabamos a tacos en la catedra de estilistica. Luego el paso a trabajar en DIDECA y luego ya empezo su carrera periodistica en serio en EL GRAFICO, Siglo 21 y Emisoras Unidas. Mi impresion de Felipe es la de un hombre bueno, que no tiene enemigos y que seria incapaz de daniar a alguien. En pocas palabras es un tipazo, y ademas, un tipazo que esta bajo la proteccion directa de Dios, como tantos hombres buenos que rondan por ahi. Luis Felipe, cuando alguna vez leas esto, sabe que estare siempre pensando en vos y en tu familia y pidiendole a Dios que te conserve tan bueno y tan especial como siempre has sido.

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