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18
Sicarios imberbes
April 18, 2010 | 14 Comments
Un adolescente de 13 años, a quien sólo conocemos como Efrén, asesinó la semana pasada a una mujer, María Rosario Vásquez, madre de dos niñas y comerciante en un mercado de la zona cinco. Por cometer este crimen, el adolescente recibió la mísera suma de Q100.
Ello quiere decir que en nuestro país, todo el dolor del mundo, la tragedia más devastadora para un niño –quedar en la orfandad—, vale menos que un buen par de zapatos, menos aún que un plato de comida en un restaurante de mantel blanco, menos que una entrada a un concierto.
Y lo más triste de todo es que este asesinato, planificado y ejecutado con una frialdad escalofriante, ante la presencia de las niñas que vieron caer abatida a su madre, es obra de un jovencito imberbe, supuestamente contratado por los competidores de la señora.
El caso convulsionó a nuestra opinión pública. Funcionarios de gobierno, activistas pro justicia, defensores de la niñez, psicólogos y abogados se pronunciaron al respecto con voz lastimera. Se escuchó una sinfonía de lamentos sobre la impunidad galopante, las condiciones de miseria e inequidad que producen este tipo de horrores, la desintegración de las familias y la capacidad arrolladora de las pandillas para reclutar niños e integrarlos a una cultura dominada por la transgresión, la violencia y la muerte.
Lástima que de tanto quejarnos, no busquemos con seriedad ir más allá de los discursos y encontrar soluciones sensatas para esa violencia delirante que cualquier día nos toca en carne propia.
Lejos de ello, nos perdemos en debates bizantinos que sólo benefician a las mafias.
Hay quienes quisieran acostar mañana al sicario de 13 años en la camilla de la inyección letal y hay quienes pretenden que merece un trato indulgente porque les parece más víctima que la mujer a quien mató o las niñas a quienes convirtió en huérfanas.
En lugar de volcarnos en atacar el problema, preferimos hacer lo que más nos gusta: arañarnos la cara en discusiones interminables y estériles, donde todo es negro o todo blanco, donde no hay matices ni posibilidad de alcanzar respuestas consensuadas.
En este caso en particular, si por una vez quisiéramos ponerle pausa a nuestro perpetuo diálogo de sordos, entenderíamos que el problema de las pandillas y la violencia juvenil requiere de un enfoque integral.
Por un lado, necesitamos combatir a estos delincuentes con firmeza, de la misma forma en que deberíamos combatir a cualquier malhechor, ya sean narcos, estafadores o corruptos de cuello blanco. La aplicación de la ley debe ser pareja y rotunda en cualquier caso.
Por otra parte, habría que entender además que las pandillas son fruto del abandono a todo nivel: organizaciones gestadas en una marginalidad miserable, donde las dinámicas de la adolescencia juegan un papel fundamental.
Los niños bien exigen atención y castigan a sus papás incumpliendo reglas. Se emborrachan, se drogan, exhiben conductas promiscuas. Los jóvenes en las áreas marginales amplifican las transgresiones y así castigan a la sociedad entera. Al atacar toda norma y valor establecidos, se afirman a sí mismos, se forjan una identidad y se unen a una especie de tribu o familia, donde encuentran la cohesión, la unidad y sí, hasta el cariño, que nadie más les ha ofrecido.
En Guatemala nos urge erradicar el asesinato por encargo y desincentivar el uso de menores como táctica criminal. De eso no hay duda: el adolescente que mató a la señora del mercado dijo que éste era su octava ejecución (lo cual puede ser una confesión abominable o una jactancia, pues para estos jóvenes los asesinatos son medallas que los ayudan a subir en la jerarquía).
Tan esencial como aplicar la ley a los violentos es erradicar las condiciones que alimentan la violencia y empujan a los niños a buscar refugio, sentido de pertenencia y oportunidades de sobresalir en las maras. Si queremos que esta sociedad sobreviva, hay que ir ahí donde anidan las pandillas y crear otros nidos –guarderías para los niños, escuelas de calidad, espacios lúdicos y deportivos para los jóvenes– que sean focos virales de modelos positivos. Claro, luego hay que darles a los jóvenes la posibilidad real de ganarse la vida y tener fe en el futuro, pero eso es otro debate.
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Estoy de acuerdo con todo lo que usted menciona en su columna. Yo creo que lo mas importante es tomar resposabilidad de lo que podemos hacer nosotros para cambiar las cosas, y dejar de esperar que otros hagan las cosas por nosotros. Ya tenemos que dejar las quejas para otra ocacion; que si el gobierno no hace o hizo; que si mi vecino no hace o hizo. La vida es muy corta y el futuro es ahorita. Los cambios tienen que empezar a darse ya. Como menciono en su columna no mas palabras y mas accion. Gracias por abrir tan bonita pagina. Luis Bolanos
de que sirve que convulsione a la sociedad, nadie hace absolutamnete nada, en este momento alguine de corta edad etara planenando o ejecutando otro crime, y todo seguira igual, dbemos preocuparnos por nuestros niños, no solo los propios, sino con mayor razon los ajenos, porque los nuestros estan a la vista, y los demas no.
es importante lo que comenta sobre los espacios educativos, tanto escuelas, como areas deportivas, los espacios se han suprimido de tal manera que no se tiene un sitio para recrear o incentivar al deporte, sana diversion, y asi evitar la aglomeracion de ideas malsanas en una juventud y niñez que cada dia que pasa se encuentra en una batalla, la cual el enemigo llamado violencia esta ganando, saludos Dina, y gracias por hacernos ver la realidad en que nos encontramos…
Buen dìa. Tuve la oportunidad de conocer a un ex-marero. Ahora el tendrà unos treinta años, èl llegò a pintar la casa como ayudante del señor que contratè. El asunto està en que en cierta ocasiòn me contò que de pequeño (desde 1 año), su mamà tenìa que trabajar y lo dejaba recomendado con unos señores que nunca le prestaron atenciòn y lo dejaban en la calle, por lo que èl creciò en la calle y allì empezò a drogarse y a hacerse amigo de los de la mara. Su mamà se iba a las 5 am y regresaba hasta bien entrada la noche. Comìa lo que podìa y si no la droga lo dormia. Aprendiò a robar. Ahora de grande se regenerò gracias a la ayuda de un pastor evangèlico; pero no puede dejar la droga, lo que lo vuelve inestable en los trabajos. Tengo como seis años de no saber de èl, pero como esta hay millones de historias en esta querida patria nuestra. Su mamà fue abusada por el hijo del patrono donde trabajaba de sirvienta; producto de ello naciò èl, por lo que nunca ha tenido amor familiar, al contrario, la mamà siempre le hechò la culpa de todas sus penas.
Estimada Dina nuestro problema como sociedad es sumamente complejo. Estamos viviendo una pesadilla que no tiene fin, cada día en lugar de ser mejor, nos brinda un acontecimiento, al que no se le encuentra una explicación razonable. A estas nuevas generaciones les ha tocado vivir en una sociedad, en la que no hay límites. En la que los valores y principios quedaron en el baul de los recuerdos.
Estimada Dina, si por “La aplicación de la ley debe ser pareja y rotunda en cualquier caso,” se refiere a que los menores de edad deberían ser tratados como adultos en casos de homicidios u otros crímenes, me parece que estamos en desacuerdo.
Está demostrado científicamente que el Cortex Prefrontal del cerebro se termina de formar hacia los 30 años de edad en todo individuo. Esta parte del cerebro es la que nos permite planificar, medir las consecuencias de nuestros actos, y diferenciar entre el bien y el mal, entre otras importantes funciones del razonamiento y que repercuten en nuestro comportamiento. Por ello, cuando se estudia la conducta de los adolescentes debe tomarse en cuenta ésto, más sus conocidos cambios hormonales y sus problemas de integracion a la sociedad, por ejemplo, adoptando sus normas.
He escrito algo sobre esto aquí: http://carlosantoniomendoza.blogspot.com/2009/10/reflexiones-sobre-la-violencia-juvenil.html
Ver más sobre Cortex Prefrontal en http://en.wikipedia.org/wiki/Prefrontal_cortex
los últimos acontecimientos son el resultado de los años de desidia de nuestras autoridades y de nosotros los ciudadanos. La mordaza que nos pusieron con la guerra interna aún la seguimos cargando, eso no nos deja actuar y levantar la voz.
Lo que esta sucediendo con la juventud, es culpa de los padres, por descuidarlos; de la sociedad por marginarlos y del gobierno por estar trabajando para los intereses propios y no para llevar oportunidades a las familias, estan centrados en obtener más poder y no en generar desarrollo.
El gobierno es responsable de la educación, profesionalización de los jovenes; la sociedad es responsable de crear el ambiente correcto para el desarrollo y proveer oportunidades de empleo; la familia la responsable de educar con valores a los hijos, corregirlos, es la familia el centro desde donde se debe empezar a trabajar para generar las oportunidades, si dejamos esto para el tiempo llegara el momento en que no podremos controlar esta situación.
http://gerson-chinchilla.blogspot.com/2010/04/aun-tenemos-posibilidades-de-cambiar-el.html
Bunos Dias Dina:
Muy doloroso y repugnante lo que esta suciendiendo en nuestra Guatemala. Al leer esta y la otra noticia que unos adolecentes andan matando por “encargo” confirma uno el grado de descomposicioon en que nos encontramos. Aqu no se esta hablando de narco trafico, delincuencia organizada, o politicos y empresas corruptas.
Esto es muy serio y ademas de dar tratamiento sicologico, educacion a estos menores y sanciones penales, se debera urgentemente encontrar a los actores intelectuales, a quienes contrataron a estos asesinos para que les caiga todo el peso de la ley. Ya basta de estar con la cola entre las piernas disculpando estas tragedias. Ojala se de con los que le pagaron a este muchacho y que se empiece a castigar como se debe a esos delincuentes. Hasta pronto,
Hector
Se me ocurre que el gobierno podría construir empresas agrícolas por ejemplo y contratar a toda esta gente que, según he escuchado en varios programas de radio, lo que quieren es una oportunidad; pagarles por día, bien pagado para que sea atractivo y poco a poco vayan insertándose a una vida laboral. Luego que el gobierno privatice la empresa en el tiempo ya que no es su función pero en el corto plazo podría ser una solución…
Hola Dina: llegando un poco tarde a esta pagina. Pero aqui estoy. Tiene razon, esa discusion, de si si o si no, esa emision de criterios, comentarios, diagnosticos de toda naturaleza, no conducen a ninguna parte, son solo el tema mediatico (inconsciente o no buscado por los medios por supuesto, pero muy conveniente a determinados grupos) distractivo por algunos dias y luego hasta que se vuelva a presentar otro hecho de similar o mas terrible naturaleza y asi se van sucediendo los dias, uno tras otro, con un deterioro y desgaste de la calidad de vida y ciudadania en nuestro pais……….
César,
Muchas de las historias de mareros que yo conozco son similares a la que cuenta usted. Por eso es tan importante que haya guarderías, escuelas y lugares de entretenimiento en las colonias donde hay maras. Saludos y gracias por su comentario.
saludos josé adolfo y gracias por su comentario.
Gracias por su comentario Luis Bolaños. Saludos.
Estimados Dina y Sres. que emitieron sus comentarios sobre ésta columna, lamentablemente,éstos patojos y sus maestros ya no tienen remedio, ni poniéndolos a trabajar, ni metiéndolos al bote. Ellos son como las serpientes venenosas desde que nacen traen el veneno adentro de sus mentes y la única solución es acabar con ellos, recuerden que muerto el perro se acaba la rabia y a grandes males, grandes remedios. En otras latitudes de nuestro planeta actuan directamente al mal. Aquí en Guate. ya estamos cansados de tanto marero que mata y se va por ahi como si nada, porque saben que nada ni nadie los detendrá. URGE PARAR ESTA PANDEMIA. Los Chontes los conocen, saben donde se reunen, saben todo de ellos, pero les temen, saben porque? porque también ellos tienen familia, también los mareros saben donde viven los chontes y donde vive su familia, ésto es un circulo vicioso y alguien debe tener la solución. Este muchachito asesino debe ir a la inyención letal para sentar un precedente, él y muchos más. Hasta pronto y gracias por ésta oportunidad.
Buenas noches Dina
Que podemos esperar, si cuando matan a alguien en la calle los padres de familia, llevan a sus hijos a ver el espectàculo, y las autoridades son incapaces de retirar a la gente que està abriendo la boca.
Igual cuando es hora de estar estudiando, si las autoridades encuentran niños vagando, que averiguen que hacen en la calle. Los padres deben ser màs responsables.
Seria mucho pedir Dina que escriba algo al respecto.