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Nueva etapa en Cicig
June 8, 2010 | 24 Comments
Los enemigos declarados de la Cicig, los que se opusieron a ella desde el principio; los que le empezaron a echar lodo a medio camino porque se metió contra sus amigos; los que genuinamente creyeron que equivocó el camino; los escépticos de vocación y los cínicos de siempre, están celebrando en estos momentos.
El jefe de la Comisión, Carlos Castresana, se hartó y anunció anteayer su renuncia, presentada desde el viernes al Secretario General de Naciones Unidas.
El doctor Castresana se cansó de los ataques sistemáticos en su contra y no quiso enfrentar el ciclón de dimes y diretes sobre su vida privada que se le venía encima y le puso punto final a su experiencia en Guatemala. Quizá los enemigos de la Cicig pensaron que él iba a dar la batalla y que de esa forma el desgaste de su propia figura golpearía la credibilidad de la institución.
Se equivocaron. El Comisionado decidió hacer maletas y pasar la página. De hecho, no se va regañado como anhelarían ciertos personajes. En los últimos dos eventos internacionales donde ha estado el señor Castresana en las últimas semanas, en Nueva York y en Estocolmo, se le dio un recibimiento clamoroso. Guatemala ha sido, a nivel profesional para él, una experiencia muy positiva que le permitirá subir escalones.
Claro, para el Comisionado en lo personal hubiera significado más su paso por Guatemala si aquí hubiésemos decidido colaborar con la institución en lugar de torpedearla. Pero en resumidas cuentas, él sale con perspectivas laborales mejores. En eso no nos equivoquemos. Quienes perdemos aquí somos nosotros, los guatemaltecos, y en especial, quienes quisiéramos ver instaurado en el país un Estado de Derecho.
La Cicig abrió en Guatemala un espacio de esperanza y demostró que innumerables obstáculos en la lucha contra las mafias que creíamos irremontables, no lo son en realidad. Ahora sabemos que es posible llevar a cabo investigaciones sólidas, recabar evidencia científica contundente y organizar operativos policiales exitosos, que culminan con el arresto de los sospechosos.
A muchos podrá disgustarles, pero el Comisionado también jugó un papel importante como comunicador. A diferencia de los diplomáticos convencionales y de la mayoría de funcionarios de organismos internacionales, que hablan en código y manejan símbolos crípticos que sólo ellos entienden, el doctor Castresana usó su elocuencia para sacudir al país y empujarnos a rescatar las instituciones de justicia.
En el proceso pudo cometer errores, como los comete cualquiera que está trabajando, y en ocasiones quizá se le pasó la mano, pero dijo verdades tan grandes como la catedral que nadie más se atrevía a decir, menos desde los podios oficiales, y tomó riesgos enormes por nuestro país, riesgos que nadie de nosotros ha estado dispuesto a tomar.
Por todo ello, el Comisionado merece nuestro respeto y nuestro agradecimiento. La historia se encargará de darnos la distancia necesaria para valorar si no perdimos aquí una oportunidad de oro que nos impidiera repetir esa caída hacia el abismo que parecemos empeñados en experimentar.
Ahora ya de nada sirve lamentarse. Como dijo el poeta, “lo que está hecho no se puede deshacer”. Naciones Unidas tendrá que nombrar en breve a un nuevo Comisionado que tendrá que recomponer su espacio desde una situación francamente difícil y además, debilitada.
Para empezar, después de la conferencia de prensa en la que el doctor Castresana presentó su renuncia, la relación con el Ministerio Público queda muy dañada, al punto de hacer imposible que ambas entidades colaboren en las actuales circunstancias. La Cicig se queda también con una larga lista de compromisos incumplidos, tanto por el Ejecutivo como por el Congreso. Durante meses, el doctor Castresana ha recalcado que necesita acciones concretas –como protección para fiscales y jueces, una cárcel de máxima seguridad, una reforma a la ley de amparo que frene los retrasos maliciosos y una normativa que defina y castigue el enriquecimiento ilícito– para ofrecer resultados…respecto hasta ahora ha chocado con una pared de piedra.
Así las cosas, sea quien sea el nuevo Comisionado –y haga lo que haga—la renuncia de Castresana devuelve la pelota a nuestra cancha: la de los guatemaltecos. ¿Somos capaces de cambiar la cultura política y rescatar nuestras instituciones? ¿Estamos dispuestos a vivir bajo el imperio de la ley o vamos a seguir reclamando cada cual nuestro retazo de impunidad, aunque ello signifique hundirnos en sangre? ¿Podemos resolver esto solos? Y más importante, ¿queremos hacerlo?
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Repetable Sra. Fernández: Como usted dice “ahora ya de nada sirve lamentarse”, pero en conclusión, bién vale la pena sacar provecho de lo acontecido porque los amigos y defensores a muerte de la impunidad se retrataron de cuerpo entero frente a la sociedad y según el tamaño de la recompensa, atacaron con todo a la CICIG. Es ridiculo que estos defensores del mal, de momento se conviertan en muy dignos y puritanos jueces de causas sentimentales, intimas y privadas. Que poderoso es don dinero.
Gracias, Dina, por poner en perspectiva las sombras y las luces tanto de la CICIG como del Doctor Castresana. En una cultura como la nuestra, donde el debate de ideas es un ideal tan difícil de alcanzar, donde la mayoría nos dejamos llevar por los rumores y por los escándalos, su artículo nos presenta un análisis más profundo de la crisis en la que en realidad nos encontramos. Ojalá los guatemaltecos seamos capaces de aprovechar esta coyuntura para dar un paso para adelante en la construcción de un Estado de Derecho y empecemos a exigir transparencia en los procesos.El primer reto que el Doctor Castresana nos lanza se refiere al Fiscal General y al futuro del Ministerio Público. ¿Seremos capaces de solucionarlo?
Estimada Dina, es lamentable que el Dr. Castresana no haya encontrado el apoyo necesario para llevar a cabo su labor, sus detractores se amparaban en la soberanía, pero la verdad es que el pueblo de Guatemala está sediento de justicia, no nos importa si quien lucha por ella es un connacional o un extranjero, lo que queremos es que la impunidad desparezca. El trabajo de la Cicig tiene que tener continuidad.
Estimada Dina:
Sin duda es lamentable el hecho de que un académico de la talla del doctor Castresana se viera, a mi parecer, obligado a dimitir de su misión en nuestro país. Definitivamente es un hecho que nos deja muy mal parados, como siempre, ante la comunidad internacional. Sin embargo, tal como usted acertadamente lo manifiesta, lo que más debiera preocuparnos es la debilidad de nuestras intenciones como sociedad en cuanto a irnos poco a poco alejando de los muchos fantasmas del pasado, los cuales ahora quedan más vigentes que nunca.
Indudablemente al gobierno le toca replantearse la constitución del MP, para de alguna forma validar la última recomendación del doctor Castresana.
Hoy en la mañana, oyendo A Primera Hora, alguen decia “ahora solo nos queda confiar en nuestras instituciones”. Por favor!!!! Que confianza podemos tener si todas esas instituciones tienen enquistada la corrupción en todos los niveles.
Es lamentable que el Dr. Castresana se vaya. La luz despues del tunel se apagó y seguimos cayendo en el hoyo profundo del que no podemos salir. ¿Como queda la imagen de Guatemala en el exterior? Si estaba dañada, ahora, aún más.
Querida Dina, de verdad estoy muy conmovida por la renuncia del Dr. Castresana, cuya labor está la vista de todos, con más éxitos que yerros. No tiene ninguna relación con su vida privada que en todo caso, es competencia personal, el fruto de su trabajo ha beneficiado a Guatemala, pero este fango pestilente está tan podrido que prefiere marcharse antes que se le gangrenen los tobillos, pero creo que su sacrificio personal va más allá de la protección individual, se va con la esperanza de haber dejado suficiente cimiento fuerte y bien estructurado para que la CICG siga en su cometido.
Estarán felices los corruptos, saqueadores y toda clase de alimañas que han envenenado a Guatemala. El mandato de la ONU es claro: desarticular las estructuras mafiosas paralelas al Estado y dentro del Estado que tanto daño han hecho al país.Y es chistoso y ridículo escuchar por ahi a ciertos personajes zarandear la tan manoseada soberanía de Guatemala, que solamente a los guatemaltecos nos compete alumbrar el camino para salir de este fango, pero me pregunto, por dónde empezamos, con quien, con qué recursos, si este Estado está más que colapsado.
Dr. Carlos Castresana, la buena Guatemala le está agradecida por su encomiable gestión al frente de la CICIG. !!Que Dios le guarde y le proteja siempre!! Ud es un hombre de bien y de exito, no necesita manchar tan excelente trayectoria por un pueblo tan desagradecido y ciego.
Dina, me gustó mucho leer este artículo, porque yo estaba de pesame el día de ayer cuando escuchaba la conferencia de prensa en primicia, y lo único que pude pensar era, ¿y ahora qué? No es que los guatemaltecos no seamos capaces, es que somos miedosos!!! Pero creo que con sobrada razón. Era importante la presencia de alguien como el Dr. Castresana en Guatemala, era como una especie de termómetro y al menos como lo veía yo, alguien que representaba una especie de freno. Estoy de acuerdo, cometió errores, pero errar es de humanos, y a estas alturas el que no tenga culpa que tire la primera piedra. Seguramente, no seré yo.
Gracias por escribir esta nota, que ayer, ya me sentía sola en mi defensa del buen Dr.
Lamentable! Realmente lamentable!! Guatemala, nuestra institucionalidad, nuestro Estado de Derecho, pierde, se socava, parodiando, perdemos puntos de sustento y nos ponemos en el borde colapsible, de agujeros mucho mas profundos y pestilentes que los de la zona 6 Barrio San Antonio y el de la zona 2 Ciudad Nueva. Cierta y desafortunadamente, el Dr. Castresana no tomo dimension del papel, del rol simbolico, imaginario y perceptible en algunos de sus casos manejados, de Superstar de la Justicia y que por lo mismo, su reponsabilidad, ya no solo profesional, si no moral de imagen publica, debio mantenerla resguardada e incolume y por supuesto, a quienes, aun en contra de una inicial negativa a su presencia, habian pasado a asimilarlo y hasta a encontrale beneplacito a su presencia “intrasoberana”, se les olvido, que esa imagen de Superstar de la Justicia, era tambien la de un ser humano, con sus virtudes y defectos personales. ¿Porque realmente se fue? No pareciera ser tan solo la falta de coraje y entereza, para enfrentar juicios de valor y morales ante su conducta o relaciones afectivas, al final de cuentas, conducta humana.Creo que algo se esta pudriendo en el fondo de todo esto, la cuestion ahora es, toda la materia pestilente de ese fondo, ¿estara a punto de salir a flote? o la iran a rellenar con toneladas de arena, de esa que expulso el volcan de Pacaya. ¿La verdad? Lastima que el Dr. Castresana, no tuvo el coraje o el “cuero desvergonzado” que si tuvo el presi de la Corte Suprema, que despues que se le descubrio su aventurita vacacional, bien acompañado por las playas de Brasil, le hizo los mandados y no renuncio, como le correspondia. Asi es, Guatemala pierde, pierde como sea. Que coraje!!
Estimada Dina. Al leer su columna concuerdo con Luis —no se sí será el mismo Luis que pienso que será—. Ahora me pongo a pensar ¿quién tuvo más poder en Guatemala, para menearle el petate a Castresana, la “Cosa Nostra” chapina, que se sabe que cambia con cada gobierno de turno o los lujuriosos brazos de una amante guatemalteca?
Vamos, mi estimada Dina, la mafia guatemalteca nos asusta a nosotros y su influencia se queda entre el Suchiate y el río Paz.
¿Una canita al aire? La mayoría de diplomáticos tienen aventuras amorosas aquí en Guatemala, y en todos los lugares del mundo. Creo que solo en los Estados Unidos, con su doble o triple moral, hacen daño estos escándalos.
Me inclino más a pensar en una jugarreta de la burocracia de Naciones Unidas. Tengo entendido que Castresana no es un burócrata de la ONU.
Como usted muy bien dice, Castresana estaba ganando puntos, a ojos de nacionales y extranjeros. ¿A cuánto burócrata de segunda no le interesaría tratar de probar suerte con un “huesito” como la Cicig? (Recordemos a Minugua y algunas de sus joyitas importadas).
Una cosa tengo que reprocharle a Castresana, maña que han tenido también los gobiernos; algo que los guatemaltecos pedimos a gritos, que se comiencen a poner nombres y apellidos de los malos guatemaltecos y extranjeros que se están aprovechando de este río revuelto.
Por lo demás lamento que casi haya tenido que salir por la puerta trasera. Los que perdimos fuimos nosotros.
Desafortunadamente Guatemala seguirá siendo el país de la impunidad. Me preocupan mis hijos y mis nietos. Si hoy es así, como irá a ser en el futuro. No se ve bien. Ojalá que el sustituto del Dr. Castresana sea igual o mejor que él.
Un agradecimiento al Dr. Castresana por su trabajo y los mejores deseos que sea valorado mejor en otros lados. Muchos guatemaltecos reconocemos los valioso de su gestión.
Ya a estas altura estoy un poco confundido, si es el crimen organizado, la ONU, falta de apoyo político del gobierno, que si los conservadores… ahora resulta que fue por líos de faldas¿? la renuncia de Castresana.
Algo es seguro, todo lo trabajado se ha quedado en el aire, pues no es lo mismo juan que pedro ¿verdad?; el nuevo comisionado tiene la ardua tarea de continuar con el trabajo empezado, lidiar con los detractores, con los zarpadas que da el crimen organizado, restituir la beuna relación con el MP; en fin toda una tarea grandísima y difícil de asumir…
Pues resulta que los guatemaltecos no nos podemos ocupar de los quehaceres de la casa y la mugre esta tan enraizada que necesitamos el mejor detergente y desinfectante exportado, pues nuestro jaboncito de aceitunas “de coche” no nos sirve para esa tarea…
Los abogados politiqueros se salieron con la suya, ellos son los que estàn manejando la situaciòn a su antojo. Son expertos en argucias y se ve que estàn decididos a todo, con tal de seguir con los del poder oculto.
Lamentablemente han ganado aquellos guatemaltecos a los que les gusta vivir en la impunidad, les gusta la violencia, les fascina la corrupción. Mucho se discute sobre las acciones personales del Sr. Castresana, pero no se profundiza en el problema de fondo. Lo que nos está afectando es que varios políticos e incluso a varios guatemaltecos no políticos les ha gustado vivir en un sistema como el actual. Jamás se han detenido a pensar en las consecuencias de sus actos, sino para ellos para sus familias, para sus parentes, para sus paisanos. No les importa el país deteriorado que le dejarán a sus hijos y nietos. Sólo les importa ir haciendo por la vida, sin respeto a la vida y a los bienes ajenos. Tenemos que trabajar en contra de esto, desde nuestros hogares, dejando de admirar al supuesto “buso que se enriqueció en 3 meses”. Enseñándole a nuestros hijos lo que es la honradez, honestidad y trabajo arduo. No les enseñemos ha aprovecharse de los demás, ni a pasar sobre los derechos de los demás. En la calle, empecemos por respetar los semáforos, por dejar pasar a los transeúntes, por no acosar a otros con nuestros vehículos. Empecemos por no creernos dueños de la calle.
Y votemos, pero no votemos por los mismos. Salvo contadísimas excepciones, pocos políticos de los que actualmente están en el Gobierno merecen que les volvamos a dar nuestro voto de confianza.
Estimada Dina, si las afirmaciones emitidas por el Dr. Castresana en contral del Fiscal General son ciertas, no entiendo por qué NO aporta las pruebas. Es más ¿por qué NO aportó las pruebas a la Comisión de Postulación en su debido momento?Ahora bien, ¿y qué si lo afirmado por Castresana es MENTIRA y la verdad es la hipotesis planteada por el Dr. Mario David Garcia en el sentido que a Castresana LE PIDIERON LA RENUNCIA en la ONU, pues dice convive con una alumna, quien también es empleada de la CICIG? ¿Acaso no fue un motivo similar lo que le costó el puesto al Presidente del Banco Mundial? ¿Debería la ONU permitir estos desmanes sólo porque está ayudando a Guatemala?
Este caso se parece mucho al caso Rosenberg, pues fuimos miles de guatemaltecos los que salimos a pedir JUSTICIA y luego quedamos decepcionados al enterarnos, -según las investigaciones de Castresana-, que el había planificado su muerte. ¿No será que el Dr. Castresana aprendió de ese caso y al no tener el valor de decir que le pidieron la renuncia, se despide generando este caos en Guatemala? ¿No será que se molestó porque este Fiscal NO es igual que el Lic. Zarate que se ponía de alfombra de este español? ¿Será que todas las actuaciones del Dr. Castresana estuvieron apegadas a la Ley, o en nuestra desesperacion por justicia le aceptamos las ilegalidades que él cometió, porque pensamos que ultimadamente el fin era bueno? (el fin justifica los medios).
Jorge R. Ibarra C.
Cedula A-1 1.167,843
CPA (col. 3778) por la USAC y estudiante de Derecho de la UPANA
Estimada Dina: como dice el refrán “quien con una luz se pierde”. Castresana se reunió con Colom, previo a la designación del nuevo fiscal y es totalmente seguro que le aconsejó que no nombrara a Reyes, sin embargo se puede ver que los compromisos de Colom son tan importantes que tuvo que dar otra vez su brazo a torcer y las consecuencias de una mala decisión estan a la vista.
NO ES SIEMPRE SUFICIENTE VOLTEAR LA PAGINA, ES A VECES INDISPENSABLE RASGARLA…veo que fué la actitud acertada del excelente doctor Carlos Castresana, el paso dado por el doctor Castresana, es muy inteligente, como muchas acciones que vimos, el sin temor alguno aportó para cumplir su misión en la tal comisión de la CICIG, como bien lo dijo, el solamente es el rostro visible de la CICIG, y por tal razón lo entiendo cuando prefiere renunciar a tan delicado cargo, que permitir que ensucien a la CICIG como institución, el entiende que no hay nadie indispensable en esta vida, así que atendió que su siguiente paso era permitir que alguien mas le de nuevos brios a tan delicacada comisión, GRACIAS, MIL GRACIAS DOCTOR CASTRESANA, ESTOY SUMAMENTE AGRADECIDO POR SU APORTE A NUESTRO PUEBLO…USTED YA DEJO SEMBRADA LA SEMILLA, NOS TOCA A LOS GUATEMALTECOS CULTIVARLA Y LLEVARLA A FLORECER PARA QUE DE SUS FRUTOS ANHELADOS, PARA BENEFICIO DE NUESTRO PROPIO PUEBLO, QUE NOS OBSEQUIA NUESTRA RAZON DE SER Y ADEMAS NOS COBIJA. NOS ENSEÑO QUE SI SE PUEDE, QUE MAS QUEREMOS. NO HAY GRANDEZA DONDE NO HAY VERDAD. GRACIAS DINA LA LEO LA PROXIMA.
La pregunta que queda en el aire es ¿hasta cuando soportaremos esta situación de ingobernabilidad? ¿hasta que halla un estallido social? ¿cual será el detonante? por el momento hay que esperar hasta cuando le dura el efecto del opio que tiene dormido al pueblo de Guatemala
Estimada Dina, creo en definitiva la situación en Guatemala seguirá siendo la misma, hemos tenido una oportunidad de oro con la CICIG, prefiero mencionar la institución que al Español que la lidera, que por cierto hizo un buen trabajo. No veo diferencia y mejora en la impunidad y corrupción al momento de llegar otro comisionado. En lo personal veo que ya somos un estado fallido y no lo queremos aceptar. No hay voluntad en querer salir adelante. Saludos
Después de esta Manfredo, pues efectivamente, queda en el aire la pregunta: cómo vamos a enderezar las cosas si no queremos hacerlo nosotros y no dejamos que alguien más trate? Saludos.
Erick, el estallido social ya existe. Los muertos, los decapitados, las laderas que arrastran familias, todo eso es el estallido social. Pero pesa sobre nosotros un yugo muy pesado, ya no sabemos organizarnos, no queremos participar, no tenemos esperanza. Slds.
Jorge,
Conozco gente en Naciones Unidas y no le pidieron la renuncia. Castresana no es monedita de oro ahí, pero en general, Naciones Unidas está muy satisfecha de su paso por Guatemala. El Comisionado cometió errores, estratégicos y tácticos, y desde hace unos tres meses venía diciendo que renunciaría si veía que no podía hacer más. Es posible que los cuestionamientos que se querían hacer sobre él aceleraran su decisión, pero ya la venía meditando. Lo mencionó varias veces en público. Slds.
Gracias por su comentario señor Luis Gálvez. Slds.
Podemos combatir ilegalidades con ilegalidades?? No sè! Lo que quiero pedirles es que me expliquen que aportes concretos hizo Castresana a Guatemala, yo no se si es bueno o malo, si le interesa Guatemala o convertirse en el pròximo Jefe de la CICIG regional, No se si le interesa ganar los 25 mil dòlares o que?? Lo que si tengo claro es que yo no he visto los logros por los que estan sufriendo tanto…
Yo creo que el principal logro es que se demostró que sí se puede y que lo que hace falta para avanzar es voluntad política. Además, se demostró que para lograr algo en el contexto actual, hay que tener un respaldo fuerte y capacidad de presión. Saludos cordiales.