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Torturadores y misóginos
August 27, 2010 | 28 Comments
La Academia de la Policía Nacional bien merece cambiar de nombre: debería llamarse Centro de Tortura para Mujeres.
Los abusos que ahí se cometen contra las estudiantes parecen sacados de un manual de enfermos misóginos, obsesionados con el placer que les provoca humillar a las jovencitas que el propio Estado coloca bajo su yugo.
Las aspirantes a policía sufren lo indecible. El maltrato verbal, la denigración constante y el desprecio hacia su condición de mujeres son las caricias que reciben todos los días.
Los atropellos mayores son de una perversidad exquisita: las obligan a desnudarse ante los compañeros, se las llevan a los pabellones para abusar sexualmente de ellas y las obligan a abortar cuando se descubre algún embarazo.
Esto último es quizá lo más atroz: todos los meses, las autoridades de la Academia someten a las candidatas a una prueba de embarazo y cuando ésta da positivo, las expulsan o las conminan a realizarse abortos en condiciones infectas, al grado que varias de ellas han quedado estériles.
Las salvajadas dan para una película de horror y explican el alto grado de deserción femenina que existe en la Academia. Por fortuna, después de muchos años de silencio y connivencia oficial, estos abusos sido documentados por un estudio que acaba de realizar la Defensoría de la Mujer de la Procuraduría de los Derechos Humanos, entre las 185 egresadas de la última promoción.
“La forma en que se trata a las mujeres en la Academia de la Policía es inaceptable”, afirma la Defensora de la Mujer, la abogada Ana Gladys Ollas, quien condujo más de un centenar de entrevistas con las afectadas.
Tal es el terror que los mandos policiales inspiran en las estudiantes de la Academia, que después de que el estudio de la PDH se hiciera público, las estudiantes se retractaron de sus denuncias. Sólo dos de ellas se atrevieron a ratificar lo dicho.
A pesar de esta maniobra de las autoridades, las denuncias acumuladas en la PDH desde hace una década sobre el maltrato a las mujeres en la Academia de la Policía permiten suponer que los resultados de este estudio no son producto de una alucinación colectiva.
Si las autoridades de Gobernación y de la Fiscalía (liderada ahora por mujeres), tienen algún grado de humanidad y conciencia, deben recoger los hallazgos de este informe, llevar a cabo las investigaciones necesarias y asegurarse de que la situación de las mujeres en el centro de formación de la Policía cambie de manera radical.
Ya en una ocasión, se intentó colocar en esa Academia a una directora mujer, con el propósito de erradicar la cultura de abuso. El experimento duró menos que un suspiro y los torturadores volvieron a las andadas.
Quizá lo más preocupante es que algunos de los docentes que han sido separados de sus funciones en la Academia por los excesos cometidos, encuentran la forma de volver a la institución. Resulta evidente que estos señores han adquirido un vicio patológico y regresan porque saben que ahí pueden tener bajo su control a una población vulnerable para desfogar sus impulsos psicóticos.
Pero más allá de lo que sufren las jovencitas de 18 años que llegan a la Academia desde las áreas rurales del país, con la esperanza de forjarse una carrera en una institución poderosa como la Policía Nacional, está el aprendizaje que el maltrato sistemático a las mujeres inculca en sus compañeros varones.
¿Cómo esperar que un agente de policía atienda correctamente una emergencia de violencia intrafamiliar, si en la Academia ha sido testigo del abuso reiterado e impune que sus superiores infligen a las estudiantes? ¿Cómo esperar que las propias mujeres crean que el cambio es posible si ellas pueden constatar que el maltrato se consiente, y hasta se aplaude, al más alto nivel?
Ahora mismo, en la Academia de la Policía, debe estar comenzando un nuevo ciclo de formación. Más de un centenar de mujeres jóvenes, dispuestas a arriesgar la vida por nuestro país, están a punto de convertirse en bocado de estos monstruos.
No puede ser que se someta a estas mujeres a un régimen de seis meses de tortura, a ciencia y conciencia de las autoridades.
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esta es una realidad que necesitamos que cambie desde alli se ve el futuro de nuestras autoridades policiales, es decir que desde antes de nacer ya vienen contaminados con el virus de la corrupcion, y salen de la academia con resentimientos, y que le aseguro que no ha de faltar el caso de abusos homosexuales esto es algo que no deberia quedarse en la sombra pero lamentablemente es algo que perjudica politicamente a los lideres politicos del país y por eso nadie lo va a tomar en serio esto no encaja en los interese politicos de nadie porque si no nos quedarimos sin aspirantes a policias porque todos fueran rechazados porque no llenan los requisitos es mas facil hacer el show de que se estan graduando cualquier cantidad de policias que no van a significar un verdadero cambio en la institucion.
Que triste
Por todo ello es que nuestra querida Guatemala, no sale del agujero que nuestras autoridades nos han metido. es desepcionante, y no vemos una salida.
Mi querida Dina, estamos dedepcionados.¡¡¡¡¡¡
Realmente es lamentable conocer esto, porque sólo hace más tangible el grado de descomposición de la burocracia guatemalteca, en todos sus niveles y en todas sus dependencias. Si esto pasa en la Academia, que no pasa en cuarteles, hospitales, centros de detención, escuelas, etc.
Lo peor de todo esto, es que existe un temor a participar. Como dice el El Dr. Mario A. Rosen es médico, educador, escritor, y empresario exitoso. “El mal del mundo es la insolencia. Está compuesta de petulancia,
descaro y desvergüenza. Hace un culto a cuatro principios:
- Pretender saber todo.
- Tener razón hasta morir.
- No escuchar.
- Tú me importas, sólo si me sirves.
La insolencia en mi país admite que la gente muera de hambre y que los niños no tengan salud ni educación.”
Entonces, ¿Qué podemos esperar?
El Dr. Mario A. Rosen es argentino.
Pero todo esta BIEN, asi lo ve colom y la que manda en Guate, todo COHESION SOCIAL lo resolvera, todo, asi que espere a que Doña Sandra asuma el mando oficial y todo sera color de rosa rosa….Una muestra mas del estado fallido y copado por el narco (Silvia Gereda lo delata en forma tan clara), Colom entronizo el narco y sus costumbres en todo el estado, asi pues que podemos esperar. Hasta que no se pronuncien y actuen los grupos de poder nada pasara, para nosotros los de a piecito a padecer, ya lo dijo….AGUNATARNOS, de plano que las patojas se deben abstener de ir a la academia, puede pasarles de todo
Lo ideal serìa que las mujeres pudieran laborar en cualquier àmbito. Lamentablemente debido a la pobreza, ignorancia y necesidad, muchas jòvenes caen en manos de proxenetas, traficantes y tristemente de instituciones como la PNC, que en lugar de ayudar a mejorar las condiciones y conocimiento de las mujeres que llegan allì, lo que hacen es prostituìrlas y matarlas por dentro. Què gran abismo en el que estamos hundidos.
Estimada Dina esta aberración es práctica constante en otros centros de trabajo, como por ejemplo en los hospitales, en los que las enfermeras tienen que hacer de todo para conservar el puesto. En los centros educativos tanto privados como públicos Etc. En resumen es uno más de nuestros grandes problemas.
la “militarizacion” de la pnc podria ser la solucion a este problema, pero Dios guarde, como vamos a militarizar verda???
PERO QUE PENA QUE HASTA AHORA YO SOLO HE LEIDO LO QUE USTED, ESCRIBE Y SE PRONUNCIA SOBRE ESTA ABERRACION, Y EL RESTO DE GRUPOS ESPECIALMENTE DE MUJERES QUE, Y LAS IGLESIAS QUE, Y COMO SIEMPRE CON NUESTRO SILENCIO AVALAMOS ESTOS HECHOS, QUE NOS SIGUEN MOSTRANDO COMO UN PUEBLO INSENCILBLE AL DOLOR AJENO, QUE PENA DE VERDAD.-
Excelente trabajo me gustaria saber si ha pensado en participar como diputada para que su voz suene más fuerte y logre cambios en nuestro país y que con su ejemplo participen más los profesionales y gente honorable en un sacrificio por la juventud y niñez.
Hasta hace unos meses, trabaje para el Mineduc, me daba cuenta que a las mujeres que les salia algún contrato, para trabajar en escuelas o áreas administrativas, tenían que pasar por la cama con el director departamental u otros de sus esbirros, hasta el día de hoy.
Y, aparte de hacer la denuncia por este medio, ¿propones algo para solucionarlo? ¿Esto no es interés de la CICIG? ¿Y el Procurador de los DD.HH.? ¿Y dónde están las feministas? Creo que ya es tiempo de actuar promoviendo soluciones efectivas, si no lo hacemos, seguiremos sonando como cajas de resonancia destempladas.
Pero… recuerdo una campaña de la que muchos creyeron que decía algo así como: “LA VIOLENCIA SE COMBATE CON INTELIGENCIA”
¿Cual inteligencia? si los mismos que nos tiene que cuidar de la violencia son violentos…
El problema es que hasta quienes tiene que hacer leyes para erradicar esto son los primeros en cometerlo… conozco algunas historias del palacio de la novena avenida donde el abuso e intimidación a perder un empleo o a conseguir uno o un ascenso pasan por lo mismo…
Ayer escuchaba en un programa radial al diputado Oliverio García Rodas comentar sobre las cárceles del país y la calamidad de administración pública para conocer y componer tan grave situación.
Estos no solo No saben nada de gobernar y lo poco que pueden saber no tienen idea de cómo arreglarlo.
El problema de las señoritas aspirantes a policías es la muestra de cómo la cabeza de este país está perdida y lo peor es que creemos que es el que elegimos y resulta que hasta en eso estamos engañados.
Consolados estamos, ahora entiendo por que le tienen miedo a los policias, con esa formacion tan enfermiza, lo primero que me imagino que quieren hacer es vengarse, igual debe ser con los varones, esos “capacitadores de la muerte” deberian de estar en el hospital psiquiatrico..
ojala cambien las cosas para el bien de Guatemala y de las personas aspitantes..
Es necesario que las aspirantes a policia, sepan que alguien diò la voz de alarma, que el asunto de la violaciòn a los derechos humanos en la academia es pùblico, para que no tengan miedo y denuncien a esta lacra. LAS MUJERES POLICIAS NO DEBEN CALLAR NINGUN TIPO DE ATROPELLO.
triste nuestro caso, pero a nuestro primer caballero y a la jefe de estado defacto les viene del norte todo, solo Mi familia progresa es importante pero es el gobierno que queriamos, asi que como dijo el primer caballero, AGUANTESE
ESTO NO ES NADA NUEVO EN ESAS “LATITUDES POLICIALES HORRIPILANTES”, LA PDH YA HIZO LA DENUNCIA RESPECTIVA, FALTA AHORA QUE SE SOMETAN ESTAS DENUNCIAS A UNA INVESTIGACIÓN SERIA Y SIN MIEDO, POR PARTE DE LA FISCALIA DE LA MUJER Y QUE SE ENDEZCAN LAS ACCIONES CORRESPONDIENTES PARA DEDUCIR RESPONABILIDADES PENALES A LOS INFRACTORES SICÓTICOS,TRABADOS CON EL GÉNERO, PODRÍAMOS PREGUNTAR QUIENES FUERON SUS MADRES, SI ES QUE LAS TUVIERON Y CÓMO LOS TRATARON, PORQUE NO ME CUADRA TANTA MALDAD, QUE A TODAS LUCES ATENTAN CONTRA LA MUJER. EXISTE A NIVEL NACIONAL E INTERNACIONAL LEYES QUE CLARAMENTE TIPIFICAN COMO DELITO LA DISCRIMINACIÓN CONTRA LA MUJER. ACTÚEN DEFENSORIAS DE LA MUJER!!! PERO YA!!!
Me contaba un comisario, ya jubilado, que el calvario de las mujeres no termina al salir de la academia. Pues muchas de ellas tienen que terminar de queridas de algún jefe pues sí no les asignan tareas denigrantes, entodo sentido.
Pero que pasa con las columnistas que de oficio defienden y se rasgan las vestiduras por un travesti vapuleado en la calle. ¿Porqué no opinan? ¿Será que las mujeres policías pierden su condición de tales al entrar a esa institución?
El acoso sexual en la PNC de da en todos los niveles.
Sin embargo, cuando de confiar en un policía se trata, las mujeres policías auxilian mejor a la ciudadanía. Lo he comprobado.
Hace como 15 años una señorita fue electa Madrina de la Policía Nacional, y semanas después fue encontrado su cadáver en una cuneta!! Un “cold case”?. Es importante investigar más a fondo y denunciar estos problemas como usted valientemente lo hace Dinita. La felicito por esa tenacidad. Creo que en la academia de la Policía Nacional Civil debería ser libro de texto “El segundo sexo” de Simone de Borbuag, tal vez así se sensibilizan algunos psicóticos misógenos que pululan en esos ambientes.
GRACIAS A DIOS. QUE EXISTAN VENTANAS PARA DENUNCIAR ESTAS ABERRACIONES; CONSIDERO, QUE LO MAS IMPORTANTE, ES EL SEGUIMIENTO A LA DEPURACION DE TODAS ESTAS ANOMALIAS.DE LO CONTRARIO, TODO SE QUEDA COMO ES COSTUMBRE: EN UNA DENUNCIA MAS.VALE LA PENA DARLE SEGUIMIENTO, A LAS ACCIONES COMPLEMENTARIAS DE LA PDH.
Es una verguenza que en nuestro pais se denigre a la mujer a ser un objeto sexual, sabemos que esto sucede a todo nivel, policia, ejercito, escuelas, hospitales, desde pequeñas las mujeres sufren del acoso, desde un padre, hasta los amigos de la familia.. que podemos hacer para cambiar la pobre mentalidad del hombre guatemalteco?
Baron,
El artículo contiene la propuesta: esto se arregla consignando a los tribunales a los responsables. Por eso hago un llamado al MP para que investigue la denuncia. Luego, hay que educar a la policía para que erradique el maltrato a las mujeres y verificar que se cumpla. El mandato de la Cicig es investigar redes criminales y a mi criterio esto no entra en esa definición. Esto es tarea del ministerio de Gobernación, del Ministerio Público y de los Tribunales de Justicia. Hay problemas del país que requieren respuestas complejas. Esto es sencillo. Más que nada, de lo que requiere es de voluntad política. Saludos cordiales.
Cambiar nosotras y enseñar a nuestros hijos. Con eso haríamos bastante, aunque los resultados se vean a largo plazo. Gracias por su comentario Carla.
Así es Juan José, si no se le da seguimiento, esto cae en saco roto. Saludos.
Gracias Edmundo, no me recordaba de ese cadáver. Lo que sí tengo presente es que hace un par de años apareció en la Academia el cadáver de un feto. Ahora sabemos por qué. Saludos cordiales.
Tiene usted razón Rafael, los abusos continúan y empeoran una vez las mujeres policías trabajan en la calle. Esto debe cambiar. Saludos cordiales.
No! Aquí no es de aguantarse si no de impulsar el cambio. Saludos Hugo Sánchez.
Qué espanto Jayro, gracias por su comentario.