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Cuadros de costumbres 2.0
January 15, 2012 | 18 Comments
Para quienes creen que todo cambiará con nuevos inquilinos en Casa Presidencial y el Palacio Legislativo, un baño de realidad: dos escenas que vi con mis propios ojos y otra compartida en las redes sociales.
Interculturalidad en la Zona Viva. Suenan las notas finales de una conferencia de negocios en un hotel de lujo capitalino. Bajo unas enormes arañas de cristal, decenas de empresarios se preparan para iniciar la fase de preguntas.
Alrededor de las mesas, de diez en diez se aglomeran accionistas y gerentes de Guatemala S.A., hombres en cuyas manos descansa el destino de miles de familias y cientos de millones de quetzales. Los motores de un porcentaje respetable del PIB se disponen a atacar las primorosas bolitas de mousse de chocolate que descansan sobre los platos de postre.
Un señor de blazer deportivo se pone de pie y pide el micrófono. “Yo quiero compartir una preocupación”, anuncia. “Se trata de la composición de nuestro Ejército: ahora está conformado sólo de indígenas y es algo en lo que debemos pensar”. El salón lo escucha en silencio sepulcral y pasan a la siguiente pregunta.
Ciudadanía (visto en Twitter, miércoles 11 a las 6 de la tarde).
@alcaparra (Lucía Mayorga): Para mi lástima y enojo me vengo a sentar a un café B y tengo a dos patanes a la par. Tratan a sus amigas de “perras”.
Dicen que la xxx es pobre y le debe dinero a uno de ellos. Ríen en tono despectivo.
-¿Por qué sos amigo de ella?
–Por caritativo.
El gerente de la tienda le pide a uno de ellos que deje de fumar dentro del Café. Responde: “aquí me voy a quedar, no tenga pena”.
La familia. El calor asfixiante del final de la tarde invade la sala de espera de una oficina bancaria. Entra una mujer joven, acompañada de una niña de unos cuatro años que viste mallas y zapatillas de brillantina. La pequeña está cansada y refunfuña.
-L, estate quieta, advierte la señora, mientras la niña se le cuelga de la pierna. Si no, te voy a cambiar por otra más bonita.
-No- dispara la niña- yo te voy a cambiar a tí.
-Tú no vas a encontrar a una mamá más bonita.
La niña calla un instante y empieza a llorar.
-Sssh, L, no haga berrinche.
-Es que tú nunca me compras nada.
-Vaya vaya, calladita y te compro a la salida.
Materia Prima. Es cierto, no todos somos así. En la charla de empresarios hubo intervenciones cargadas de sensatez y me consta que algunos de los presentes escucharon con horror el comentario acerca del Ejército. Aún así, nadie se levantó para decirle al autor que si queremos una sociedad próspera y en paz, hay que dejar colgado el racismo en la puerta de salida.
Nuestra cultura ciudadana y la voluntad de acatar la ley gozan de buena salud en teoría pero no en la práctica. Uno de nuestros males generalizados es el irrespeto sistemático a las normas de convivencia y la ley: cada hijo de vecino se considera a sí mismo la legítima excepción de la norma.
¿Cómo iba a ser de otra forma? En nuestras variopintas familias se incuba un extenso catálogo de patologías. No hay quien pueda jactarse de criar hijos sin cometer errores, pero algunos abusan del talento para estropear a la próxima generación. O abandonan a sus hijos, o los miman demasiado, o se dan el lujo de aplastarles la confianza en sí mismos y en los demás. La materia prima de la sociedad son los ciudadanos. Si no los hacemos mejores, no tendremos un mejor país.
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Puede ser que lo que voy a decir no tiene que ver con el tema tratado por usted, aumque indirectamente si: Es al rededor del caso Cristina. Tengo la sospecha que la captura de la madre de Barreda tenía el objetivo de lograr que el hijito consentido decidiera entregarse y la sorpresa fue que a este señor le valió un pito que su señora madre fuera a la carcel. En este caso se refleja un hijo al que siempre se le concedieron todos sus caprichos, es seguro que fue un hijo mimado y consentido, sin saber los esposos Barreda que estaban dando origen a un verdadero monstruo.
Buenas tardes Dina, como siempre, excelente tema y disección de nuestra pobre idiosincrasia, cultura y demás defectos que forman ya parte genética en nosotros (creo). Necesitamos algo así como una reconquista de todo el pueblo guatemalteco, donde se entienda que todos deben aprender a leer y escribir, aprender historia y recordar que los errores se repiten, aprender a pensar en el prójimo, no sólo en el derecho de mi nariz. Objetivamente podríamos decir que es muy sencillo, simplemente se trata de dejar de ser egoísta; el término egoísmo hace referencia al amor excesivo e inmoderado que una persona siente sobre sí misma y que le hace atender desmedidamente su propio interés. Por lo tanto, el egoísta no se interesa por el interés del prójimo y rige sus actos de acuerdo a su absoluta conveniencia. Ese es nuestro problema, el origen de la explotación del hombre…
la cosa es simple: el afamado ‘cambio’ que todos esperamos y que pregona el nuevo gobierno comienza con nosotros… y la actitud de muchos guatemaltecos es, lamentablemente, la raíz de muchos de los males del país. Triste, pero cierto.
Estimada Dina, mi esposa y yo vivimos fuera de Guatemala desde hace un tiempo. Siempre es un gusto leer su columna en como nos describe como sociedad. Para muestra un botón, en Asia existe un respeto absoluto a la generación mayor. Los abuelos en esta parte del mundo son los que gozan de mayor respeto y no hay nadie que alce la voz a ninguno de ellos. Otra parte importante es que esa misma generación se aseguró que sus nietos fueran educados por ley hasta nivel medio obligatorio. En algunos países la calidad de la educación nos es tan buena como en otros, pero no encuentra usted niños trabajando en el campo en hora de escuela. Para mi, la educación es la base de todo para que un país salga adelante. Vea usted las tasas de crecimiento del Sudeste Asiático y verá la diferencia que tenemos. Tenemos claros ejemplos que nos indican que camino tomar, es trabajo de cada uno comprometerse a tomar ese camino.
Me dicen dos parientes políticas lo siguiente:
Una de ellas, estatura 1.54 metros, morena, pelo lacio, “ay mija pero su marido no se ve indito como su hermana, ja, porque ella sí que es pura indita” le parece le contesto, claro afirma. La otra, estatura quizás 1.56 metros, morena, pelo colocho, “vos, yo sí que no comprendo cómo tu hermano se pudo casar con una enana, además pura indita la pobre. Te parece le respondo, “si vos, mirá, el un hombrón con esa mujer que parece bastón, jajajaja”, ya ves la tenía que dejar, aunque se haya casado con otra indita, lo bueno es que los hijos no se salieron enanos, mirá a la nena grande, mujerona, bueno, ella salió así por ustedes. Mi hermano es moreno. Cuando ambas se encuentran son súper amables la una con la otra. Ninguna reconoce su mestizaje.
Esto es una pequeña radiografía de lo que se da en una familia como hay tantas. Cada vez que vuelvo a Guatemala me encuentro con esas dosis de racismo. Me dan deseos de salir corriendo.
Saludos Cordiales Dina: El tema es complicado como el que mas. Nuestras diferencias sociales en educación (y además, cultura), económicas y raciales entre otras tantas, nos exigen intentar conseguir un ‘equilibrio social-humano’ que nos permita transitar sin atropellarnos unos a otros. Escuchando los discursos desde que empezó la campaña electoral (requeteanticipada)hasta el discurso de toma de posesión del cargo más alto del ejecutivo, no logré encontrar en ninguno de los discursos (en ninguno de los disertantes) un sentimiento de fraternidad social, entiéndase una falta total de humanismo. Sin querer dar la idea de paternalismo gubernamental, hay que tomar en cuenta que en nuestra sociedad estamos muy lastimados, muy dolidos y muy resentidos; ni siquiera podemos hablar de salud mental pues no existe en la generalidad tal condición. Si bien es cierto que debemos hacer acopio de firmeza, no es menos cierto que una ‘caricia social’ no nos vendría mal, una ‘sobadita de consuelo’ haría que sean más llevaderos los obstáculos que aún nos quedan por solventar, hasta la consecución de la armonía social que anhelamos. Esto se aplica a la célula social (la familia) como a las altas instancias (ejecutivo, legislativo, empresarial, sindical, gremial, etc…). DEJEMOS DE SER LA OLLA DE CANGREJOS QUE HEMOS SIDO HASTA AHORA.
Atte, Dr. Fernando Girón.
Saludos Cordiales Dina: El tema es complicado como el que mas. Nuestras diferencias sociales en educación (y además, cultural), económicas y raciales entre otras tantas, nos exigen intentar conseguir un ‘equilibrio social-humano’ que nos permita transitar sin atropellarnos unos a otros. Escuchando los discursos desde que empezó la campaña electoral (requeteanticipada)hasta el discurso de toma de posesión del cargo más alto del ejecutivo, no logré encontrar en ninguno de los discursos (en ninguno de los disertantes) un sentimiento de fraternidad social, entiéndase una falta total de humanismo. Sin querer dar la idea de paternalismo gubernamental, hay que tomar en cuenta que en nuestra sociedad estamos muy lastimados, muy dolidos y muy resentidos; ni siquiera podemos hablar de salud mental pues no existe en la generalidad tal condición. Si bien es cierto que debemos hacer acopio de firmeza, no es menos cierto que una ‘caricia social’ no nos vendría mal, una ‘sobadita de consuelo’ haría que sean más llevaderos los obstáculos que aún nos quedan por solventar, hasta la consecución de la armonía social que anhelamos. Esto se aplica a la célula social (la familia) como a las altas instancias (ejecutivo, legislativo, empresarial, sindical, gremial, etc…). DEJEMOS DE SER LA OLLA DE CANGREJOS QUE HEMOS SIDO HASTA AHORA.
Atte, Dr. Fernando Girón.
Buena tarde, muy interesante todo lo escrito, lo único que en la parte donde ud menciona “nadie se levantó para decirle al autor que si queremos una sociedad próspera y en paz…” hubiera sido mejor decir “ninguno de nosotros se levantó” porque no creo que usted lo haya hecho, yo tampoco creo que lo hubiera hecho, así somos muchos guatemaltecos, nos quedamos callados.
Estimada Dina, he tenido la oportunidad al igual que usted, de escuchar tonterías de diferentes personas de distintos origenes, pero si a los patojos de la elite no se les enseña a respetar a los demás dudo mucho que como sociedad vayamos por buen camino.
Saludos
Respecto a lo de que “el ejercito esta compuesto de indigenas”, el hecho que alguien de un grupo de personas REBUZNE no quiere decir que todos sean iguales, que es lo que da a entender el comentario. Eso esta como concluir que si un perro mordio a un niño, todos los perros muerden a los niños: FALSO. Favor ser un poco menos “sensacionalista”. PD: no puse tildes por pereza, no vaya a concluir que soy un inculto por haberlas omitido
Buena no0che Dina! Ja! y mas Ja! como que me parece ver que aca hubiese quedado muy bien la version “renovada” (sos Matrix como diria Estuardo Zapeta) de “Taradocena Atack 2.0″ ¿De quien seria la responsabilidad de haber engendrado semejante aberracion patologica? Esperemos que no logre reeleccion dipuserial dentro de cuatro años, porque me sospecho que en su version “4 G” uff! sera version corregida y aumentada!
Taracena hace patanadas porque le resultan efectivas: logra atención de medios y réditos políticos. Para que lo pensemos nosotros…
Bogomil, por si usted no leyó bien, queda claro que soy conciente de que NO todas las personas piensan como ese señor. Pero asusta que alguien no se percate de lo fuera de lugar que está un comentario así. No sé usted, pero yo oigo todavía muchos comentarios racistas en Guatemala y mientras tengamos esa actitud excluyente, no puede irnos muy bien. Saludos.
Señor Romeo Elías, ese es mi punto. Estoy de acuerdo con usted, especialmente porque la elite tiene una responsabilidad señera en la conducción del país. Saludos.
Tiene razón Alberto, debí usar la primera persona pues es cierto que yo no me paré tampoco. En el momento sólo ví con estupor a mis compañeros de mesa, pero luego pensé que alguien debió poner en su lugar al tipo. Alguien por supuesto que siempre esperamos que sea otro. En fin, yo también era una invitada en esa actividad y no me atreví a poner una nota discordante. De hecho, dudé largamente si escribía la nota. Me temo que no me invitarán más pero no importa. Saludos.
Estimada Mary Bustamante,
Así tal cual usted lo describe, así somos. El éxito de la revolución mexicana, creo yo, fue haber logrado que el país abrazara su mestizaje como principal símbolo de identidad y de unidad. Aquí en cambio parece que nos vemos al espejo y nos “interpretamos” como europeos. Yo me río, por ejemplo, cuando comento que soy “morena” y la gente me contradice, indignada que no, que soy “blanca”, porque desde luego eso los ayuda a pensar que ellos también lo son. Ulu grún, pienso siempre, esta gente nunca ha visto un blanco de verdad. Saludos cordiales.
Roberto Cardona, muchas gracias por su comentario. En efecto, la educación es un ingrediente esencial para salir de donde estamos, aunque no el único. Saludos.
Estimado Juan, Creo que usted tiene razón en sus apreciaciones sobre el caso Siekavizza. Sin embargo, este señor Barreda es un verdadero monstruo. Tenemos que evaluar la educación que damos en casa, para no engendrar este tipo de sujetos anti sociales. Un saludo muy cordial a usted.